Cuenta La leyenda Urbana,  que la pequeña casa del siglo XIX fue cedida para un esclavo liberto, al lado de la casa de quien hubiese sido su amo. En aquella época los amos les asignaban un pequeño espacio para levantar sus viviendas,

Lo seguro  es que se le conoce por ser la casa más angosta de la Ciudad de Buenos Aires. Mide unos 2.50 m2 y 13 de profundidad, se encuentra en el Pasaje San Lorenzo.